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Marcelo Tejedor dió una conferencia titulada CUANDO LOS PRIMATES MIGRARON AL SUR: ÉXITO, DIVERSIDAD Y UNA CAÍDA ANUNCIADA |
| La existencia de primates fósiles en la Patagonia se conoce desde fines del siglo XIX, cuando Carlos Ameghino halló los restos de Homunculus patagonicus en la década de 1890, el segundo primate fósil hallado en Sudamérica y uno de los primeros del mundo. No obstante, los hallazgos subsiguientes fueron esporádicos hasta años muy recientes. La situación actual en el estudio de la sistemática y evolución de los primates platirrinos, a la luz de los avances logrados desde un enfoque morfológico y atendiendo a las contribuciones de las filogenias moleculares, es muy favorable, en especial desde fines de la década de 1980. La distribución geográfica de los registros fósiles abarca desde Neuquén al extremo sur de Santa Cruz, con excepción, hasta el momento, de la provincia de Río Negro, con una antigüedad que va desde 15,8 a 20 millones de años, aproximadamente. La considerable diversidad que existió en la Patagonia, que actualmente cuenta con un registro de nueve especies, puede relacionarse taxonómicamente con ciertos clados actuales, con adaptaciones relacionadas al menos a dos subfamilias vivientes, aunque en términos generales la morfología de todas las formas patagónicas es primitiva. De todas maneras, y más allá de los conocimientos que aportaron en los últimos tiempos, los eventos finales de la radiación de estas especies australes son aún inciertos, y fueron consecuencia segura del gran levantamiento de Los Andes hacia el Mioceno medio, situación que cambió drásticamente los ambientes patagónicos. Entre otros
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